Era bien sabida su pasión por las tormentas y los días de lluvia.
La previsión del tiempo había anunciado mal tiempo para la siguiente semana, así que sin pensarlo buscó destino para pasar dos o tres días.
Pidió fiesta en el trabajo, aún le debían días de vacaciones y sabía que su jefe no le diría que no. De todos modos el lunes comprobaría su agenda y si todo estaba bien, se marcharía.
Llegó el martes un poco atropellado, pero consiguió hacer todo lo que tenía que hacer y a las siete cogió su maleta se despidió y salió en dirección, no sabía hacia dónde.
¿Destino?...poco importaba.
Necesitaba escuchar el silencio absoluto en sus oídos, ese silencio tan ensordecedor, que hay a quién le puede llegar a molestar, a ella, la reconfortaba. Necesitaba encontrarse consigo misma y averiguar que sentía.
Un pueblo de 190 habitantes, pensó que era un buen lugar donde esconderse del mundo y tal vez de ella misma.
Aquella noche, al acostarse en aquella inmensa cama del hotel que había encontrado, agudizó su oído y pudo escuchar una voz. Una voz que a primer instante pensó que era el mismo silencio que le hablaba, pero no, no era el silencio, sin darse cuenta, eran sus propios sollozos los que habían roto lo que sus oídos pensaron que era una voz.
¿De qué o de quién huía?
Tal vez de ¿sí misma? ¿De su vida? ¿De sentimientos que no podía compartir?
Terminó por ahogar su llanto entre las almohadas de su cama, por miedo a que la escucharan y así se durmió.
Todo había terminado, sentía desde hacía días un nudo en la garganta, un peso en el estómago, un vacío en la cabeza y no comprendía nada. Ya no le eran suficiente los amigos, ni los juegos ni le bastaba una sonrisa, tan sólo pensaba cual había sido el motivo, buscaba una razón entre la gente, pero no encontraba la razón ni el motivo de porque tenía que terminar todo así, y quería cambiar de nombre, de cara, de casa, de aire, de vida y quería cambiar el mundo, pero sabía perfectamente, que no le serviría de nada, porque estaba él, en su cuerpo, porque seguía estando en su mente, porque seguía estando en su vida y no podía borrarlo todo como si no hubiera existido.
Se decía a sí misma, que debía razonar un poco y pensar que mañana él ya no sería el mismo y ella tampoco sería la misma mujer, quizás lo olvidaría, quizás aprendería a vivir con ello.
Pocos sabían lo que había vivido en su infancia y si fue capaz de superar aquello, ¿qué no podría afrontar?
No era de hielo, quienes la conocían bien, lo sabían. Sabían que su motor era sentir, que vivía las emociones al máximo, tal vez de ahí nacía su fragilidad, disfrazada de una apariencia dura y curtida, prefería fingir antes que los demás supieran que se iba rompiendo poco a poco por dentro.
Hay quien anda por la vida pensando que vive, sin ni siquiera saber que existe a su alrededor, ella no, ella no era así. Aún conseguía emocionarse con un libro, una música que la hiciera soñar y era capaz de transmitirte ese sentimiento, hasta que se te adhería a la piel y al mirarla, veías brillar sus ojos, victoriosa de haber compartido ese sentimiento contigo, una frase dicha al azar, aún podían hacerla estremecer y ruborizarse como una chiquilla.
Recuerdo verla apoyada en el marco de la ventana al atardecer, cuando los últimos rayos de sol rozaban su rostro como la más dulce de las caricias, y ahí, justo ahí, veías dibujar en sus labios, el esbozo de una sonrisa… Siempre nos preguntábamos… ¿en qué estará pensando?
Hoy soy yo, quién apoyada en el marco de la ventana, de una habitación cualquiera, de un hotel cualquiera, en un lugar cualquiera, el sol roza mi rostro y siento esa dulce y cálida caricia, pero no me preguntes en qué estoy pensando, por qué no sabría que decirte…
Y cierro mis ojos e intento volver a algún lugar recóndito de mi memoria, donde en sus estantes guardo recuerdos, vivencias, emociones que harán seguir moviendo mi motor, igual que a ella.
Raquel perdió la vida en un accidente de tráfico, de regreso a casa el 3 de diciembre del 2003, tenía 25 años.
Gracias por todo lo compartido allí donde estés.
29 marzo 2011
18 febrero 2011
Un nen especial " Per l'Andreu i els seus pares, amb carinyo"

Quan estem volant molt alt,
i la nostre ment
perd la seva orbita exacta
tu sempre vens a ensenyar-nos
que coses petites
són les que en son suficients
que encara queden ulls transparents
on Déu s'atreveix a mirar-nos
que per si, la vida és molt fràgil
que per tonteries no ens em d’alarma
has omplert la nostre vida de música
i per molt, ens deixes enrere
perquè quan ja no ens neix cantar
el teu silenci és una gran il.lusió
omplint de notes cada racó
tornant activar el nostres cors
amb tu podem tocar la nostre impotència
i els nostres genolls doblegar
demanant al Déu veritable
misericòrdia i pietat
ens fas recordar
quan humans som
no saps com t'agraeixo
m'has ensenyat a somiar
amb els meus peus a terra ben posat
Déu t'ha fet servir
traient de nosaltres la vergonya
doncs amb tu
no hi ha aparences que guardar
al contrari
has posat a les nostres vides sal
no em fa pena dir-ho, per a res
és un crit d'alegria
ETS UN NEN ESPECIAL
Sembles tan fràgil
i no obstant això
a tots ens omples de força
el poc que diu la teva boca
és un discurs que tots
celebrem
hem plorat, és cert però al final
fins al dolor té una altra cara
Vencerem alhora cada segon
ens has mostrat un altre món
el teu petit cervell ha fel al nostre pensar
i les teves mancances ens ensenyen a donar
si el cel és dels petits
hi ha un tros de cel en el meu cor
i encara sento que molts no ho comprenen
¡Tan li fal!! no es pot explicar
Déu ens ha donat un honor i tu ets el seu ambaixador.
TENIM UN NEN ESPECIAL
20 enero 2011
¿Y tú cómo estás?
¿Tú cómo estás?
Yo no he cambiado nada, no...
El viento no ha borrado nada entre tú y yo.
¿Tú cómo estás?
No ha sucedido nada no, el tiempo no nos ha olvidado...
¿Cómo estás?
19 enero 2011
Per el meu fill Marc

... I el vaig veure marxar amb el somriure cosit en el futur i se'm va arrugar el cor i dels meus ulls van ploure tendreses i soledats. Ningú entenia la meva pena, aquesta tristesa egoista que sagna quan veus que un fill camina sense les teves crosses, se'n va del claustre matern a teixir la seva vida, a volar lliure qual gavina. És l'hora.
Llavors vaig comprendre que era un home, que aquell nen que gronxava en els meus braços ja no era ... Vaig mirar al cel esperant que la tempesta passés, que les meves paraules no delatessin que la vida passa encara que tu no vulguis, i tant de bo! la llum em fes entendre que jo havia sembrat i ja podia descansar a la vora del camp a veure créixer els camps de blat, a respirar el seu aroma.
En silenci vaig recollir el passat, el vaig embolicar en paper de seda i el vaig guardar.
El arte de ser mujer

Aun mi boca está pintada
No suelo llorar la elocuencia de una ausencia
No me veas frágil como una niña…
La magia no está en ti…la llevo conmigo a todos lados
No pierdo el tiempo en descifrar pálidos argumentos
La realidad es la fantasía con que me miras
Jamás descubrirás mi mundo secreto, ni el aroma de mis pensamientos
No soy un ángel ni un demonio…pero puedo serlo…
Aunque lo dudes, puedo enfrentarme a todas las tormentas y pasar por tu vida dejándote mi huella
Amo ser mujer…
Brillar con mi propia luz, sobre un camino compartido
Difícilmente conozcas todos mis sueños…pero puedes participar en mis fantasías
Conozco la respuesta de mi piel y el idioma silente del placer
Soy dueña de mi cuerpo, aun estando en tus brazos
Dedico mi desnudez a los ojos del espejo…
Solo yo determino cuando puedes conocer a mi alma… aunque navegues por el calor de mi geografía
No pierdo mis alas aun en el último suspiro del encuentro, ni mendigo caricias en receso
Soy la flor del amanecer y el ave del crepúsculo
La que guía tu mano hacia un universo de seda y rocío
La musa inspiradora del poeta anónimo que intenta crear lo que ya existe…
EL ARTE DE SER MUJER.
06 enero 2011
Cuore Rita Pavone
Con todo el cariño del mundo, para mi madre. Me encantó bailar contigo la noche de fin de año.
03 enero 2011
Caricia nocturna

Y así, desnuda y fría recorre su casa las noches de invierno, sintiendo como el gélido paso del tiempo se posa en sus huesos.
Retornan a su mente, historias pasadas cargadas de recuerdos, de sentimientos y emociones que una vez la hicieron feliz. ¿Qué habrá sido de aquella muchacha que con su enorme sonrisa, y aquel brillo intenso en su mirada, hacia tambalear muros de cólera y discordia? ¿Dónde se quedó anclada y naufraga de aquel tiempo que la había hecho tan feliz? Tiempo donde se había sentido plena, y ahora… nada quedaba de todo aquello.
Conocía perfectamente su entorno, no necesitaba prender ninguna luz para caminar en la oscuridad, lo mismo que un gato, se deslizaba entre las sombras que producían los muebles por la claridad que entraba desde la calle. Se había convertido en un rito nocturno.
Cruzaba la estancia hasta llegar al salón, miraba tras las cortinas la serenidad de la noche, apoyaba la punta de la nariz en el cristal y sentía el frío, abría la puerta de la terraza y con sigilo se colaba en ella. Sentía su piel erizarse, a la primera caricia de la brisa nocturna, inclinaba su cabeza hacia atrás y allí de pie, descalza y abrigada tan solo con el chal que depositaba con sumo cuidado a los pies de su cama, cada noche antes de acostarse, la buscaba. La buscaba para hablarle, para que le diera alguna pista de lo ocurrido durante aquel tiempo, pero la Luna no tenía respuestas a sus preguntas, tan sólo le sonreía con la mayor de las ternuras intentando hacerle comprender, que no todas las preguntas, tienen respuesta…
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